Comer al menos dos porciones de fruta al día reduce el riesgo de diabetes en un 36%


El número de personas con diabetes aumentó de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014. La prevalencia de la enfermedad sigue aumentando más rápidamente en los países de ingresos bajos y medianos. Hasta la fecha, alrededor de 451 millones en todo el mundo tienen diabetes, y se prevé que las cifras superen los 693 millones en 2045.

Anualmente, la diabetes tipo 2 representa más de 2 millones de muertes y es la séptima causa principal de discapacidad a nivel mundial. Con el creciente número de casos, es crucial desarrollar estrategias para prevenir la diabetes mellitus tipo 2 (DM2).

Los investigadores de la Universidad Edith Cowan revelaron que las personas que consumían al menos dos porciones de fruta al día tenían medidas más altas de sensibilidad a la insulina que aquellas que comían menos de la mitad de la porción. El estudio, publicado en la Revista de endocrinología clínica y metabolismo, demostró que una dieta saludable que incluya frutas enteras, pero no jugos de frutas, puede desempeñar un papel en la mitigación del riesgo de diabetes tipo 2.

Estudio: asociaciones entre la ingesta de frutas y el riesgo de diabetes en la cohorte AusDiab.  Haber de imagen: Marilyn Barbone / Shutterstock

¿Qué es la diabetes mellitus tipo 2?

La diabetes mellitus tipo 2 se caracteriza por una secreción deficiente de insulina y un aumento de la resistencia a la insulina. Como resultado, los niveles de glucosa en sangre aumentan, provocando una amplia gama de síntomas y complicaciones.

Esta enfermedad crónica ocurre cuando el páncreas no puede producir suficiente insulina o el cuerpo no puede utilizar eficazmente la insulina que produce. La hormona insulina juega un papel importante en el control de los niveles de azúcar en sangre.

Además, la DM2 es el tipo de diabetes más común. Las personas desarrollan esta afección a cualquier edad, incluso durante la infancia. Sin embargo, a menudo ocurre en personas de mediana edad y mayores. Aquellos que tienen sobrepeso, obesidad o antecedentes familiares de diabetes tienen un mayor riesgo. También puede ser causada por la inactividad física y otras condiciones de salud como la hipertensión.

Estudios anteriores han demostrado que una dieta saludable y actividad física regular pueden ayudar a mitigar el riesgo de DM2. Las Pautas Dietéticas Australianas recomiendan consumir dos porciones de frutas relacionadas con una reducción del 32 por ciento en el riesgo de DM2 durante 12 años en el Estudio Australiano de Diabetes, Obesidad y Estilo de Vida.

Reducir el riesgo de diabetes

El estudio actual examinó la relación entre los tipos de frutas consumidas y la tolerancia a la glucosa y la sensibilidad a la insulina.

El equipo examinó datos de 7.675 australianos que participaron en el estudio AusDiab del Baker Heart and Diabetes Institute para llegar a los hallazgos del estudio. Midieron la ingesta de frutas y jugos de frutas utilizando el cuestionario de frecuencia de alimentos al inicio del estudio.

El equipo determinó las asociaciones entre la ingesta de frutas y jugos de frutas y la glucosa plasmática en ayunas, la glucosa plasmática posterior a la carga de dos horas, la resistencia y sensibilidad a la insulina y los niveles de insulina en ayunas, y la presencia de diabetes después de los 5 y 12 años de seguimiento. -UPS.

Los hallazgos del estudio mostraron que los participantes con una ingesta total moderada de frutas tenían un riesgo 36 por ciento reducido de tener diabetes a los cinco años.

“Una dieta saludable que incluya frutas enteras, pero no jugo de frutas, puede desempeñar un papel en la mitigación del riesgo de DM2”, concluyó el equipo en el estudio.

El equipo enfatizó que el estudio apoya el estímulo de consumir frutas enteras, pero no jugo de frutas. De esta forma, se conserva la sensibilidad a la insulina, reduciendo las probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

“Promover una dieta y un estilo de vida saludables que incluya el consumo de frutas populares como manzanas, plátanos y naranjas, con una disponibilidad geográfica generalizada, puede reducir la incidencia de DM2”, agregó el equipo.

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