Estudio sugiere nuevas estrategias para prevenir complicaciones en pacientes cardíacos

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Los pacientes en unidades de cuidados intensivos cardíacos (UCIC) podrían beneficiarse del equipo de atención médica de la UCIC utilizando una lista de verificación diaria para prevenir infecciones y otras complicaciones comunes.

Según una nueva declaración científica de la American Heart Association, “Prevención de complicaciones en la unidad de cuidados intensivos cardíacos”, publicada hoy en la revista insignia de la Asociación, Circulation.

Esta Declaración revisa la evidencia de las UCI quirúrgicas y médicas generales para identificar oportunidades para aplicarlas al cuidado de pacientes cardíacos críticamente enfermos y mejorar los resultados de la UCIC.

Los pacientes ingresados ​​en cuidados intensivos cardíacos a menudo tienen afecciones graves no cardiovasculares, como enfermedades pulmonares, renales o hepáticas, lo que aumenta el riesgo de complicaciones.. “

Christopher B. Fordyce, MD, MHS, M.Sc, Presidente, Grupo de Redacción, Declaración Científica y Profesor Asistente, División de Cardiología, Universidad de Columbia Británica

Fordyce también es director de la unidad de cuidados intensivos cardíacos del Hospital General de Vancouver en Vancouver, Canadá.

“Los pacientes cardíacos requieren una atención cada vez más compleja y es importante que los profesionales de la salud cardiovascular sean expertos en el tratamiento de afecciones cardiovasculares y no cardiovasculares, y que comprendan las formas de prevenir complicaciones en la UCIC”.

La atención coordinada para los pacientes de la UCIC incluye un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud de diversas especialidades. Se recomienda el uso de una lista de verificación diaria junto a la cama durante las rondas de pacientes para proporcionar enfoques estandarizados para la atención preventiva.

La lista de verificación incluye estrategias para optimizar la atención y prevenir complicaciones relacionadas con:

  • infecciones;
  • el manejo del dolor;
  • complicaciones del ventilador; l
  • falta de movilización (se recomienda la movilización temprana para la mayoría de los pacientes);
  • complicaciones gastrointestinales y nutrición adecuada;
  • uso y errores de medicación;
  • uso del dispositivo; y
  • inclusión de los especialistas adecuados para la atención multidisciplinar.

La higiene de las manos es uno de los pilares de la prevención de infecciones y las UCIC deben vigilar la presencia de patógenos. Otras estrategias preventivas incluyen una limpieza adecuada y una desinfección rigurosa del equipo y del medio ambiente.

Los dispositivos de seguimiento y apoyo utilizados en la UCIC también son una fuente potencial de infección. Estos incluyen catéteres, soporte circulatorio mecánico y ventiladores. Cuanto más tiempo se utilicen estos dispositivos, mayor será el riesgo de infección para estos pacientes. Los dispositivos invasivos deben usarse durante el menor tiempo posible para reducir el riesgo de infecciones asociadas. La atención especial a los sitios de acceso intravenoso, la colocación de catéteres y la monitorización de infecciones puede reducir las infecciones y complicaciones relacionadas con el dispositivo.

En el caso de la ventilación mecánica, requerida por más del 25% de los pacientes de la UCIC, se debe considerar la ventilación no invasiva con presión positiva (por ejemplo, ventilación a través de una mascarilla nasal, mascarilla facial o tapones nasales) cuando sea apropiado. Las pruebas diarias de respiración espontánea son importantes para evaluar la capacidad del paciente para respirar con un soporte ventilatorio mínimo o nulo. Esto permite la identificación temprana de los pacientes que están listos para desconectarse del ventilador.

Fordyce agregó: “Un principio fundamental para prevenir las complicaciones de la UCIC es anticipar la necesidad de procedimientos y dispositivos invasivos para evitar los procedimientos de emergencia cuando sea posible. Las tasas de infecciones y otras complicaciones son más altas en los procedimientos de urgencia”.

Hasta un tercio de los pacientes cardíacos críticamente enfermos experimentan debilidad muscular adquirida en la UCI, que puede reducirse con una movilización temprana y progresiva. Los protocolos de movilización pueden ayudar a mejorar el funcionamiento físico, disminuir el tiempo en un ventilador y acortar la estadía en el hospital.

El cumplimiento rutinario de la lista de verificación también puede ayudar a minimizar las complicaciones gastrointestinales, las complicaciones de alimentación, los errores de medicación y los eventos adversos de medicamentos que son frecuentes en los entornos de la UCI.

La desnutrición, la hiperglucemia y las úlceras por estrés, comunes en la UCIC, se asocian con resultados adversos, que incluyen una mayor duración de la estadía hospitalaria, readmisiones, infecciones y mortalidad hospitalaria.

Además, el uso de la menor dosis efectiva de medicamentos minimiza los posibles efectos adversos de los medicamentos cardiovasculares de alto riesgo que se recetan con frecuencia en la UCIC.

“Los cuidados intensivos cardíacos son un campo en crecimiento y existe una necesidad urgente de implementar estrategias para optimizar la atención entre los pacientes ingresados ​​en la UCIC”, dijo Fordyce.

“Estas estrategias pueden ayudar a los profesionales de la UCIC a anticipar y prevenir complicaciones en esta población de pacientes única, y alentamos a los equipos de cuidados críticos a reflexionar sobre sus prácticas actuales y considerar la implementación de estas estrategias donde existan brechas”.

Fuente:

Referencia de la revista:

Fordyce, CB, et al. (2020) Prevención de complicaciones en la unidad de cuidados intensivos cardíacos: declaración científica de la American Heart Association. Circulación. doi.org/10.1161/CIR.0000000000000909.

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