La intensidad y duración de la inmunidad al SARS-CoV-2 pueden depender del grupo sanguíneo ABO


Un equipo de científicos de Canadá y España evaluó recientemente la durabilidad de las respuestas inmunitarias específicas de antígeno en individuos recuperados de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). También han identificado factores potenciales del huésped asociados con una inmunidad robusta y duradera contra el coronavirus 2 (SARS-CoV-2) contra el síndrome respiratorio agudo severo.

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Alberta y el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, se encuentra actualmente disponible en la bioRxiv* servidor de preimpresión.

Estudio: el grupo sanguíneo ABO está involucrado en la calidad de la respuesta inmune específica.  Haber de imagen: Kateryna Kon / Shutterstock

Fondo

La intensidad y persistencia de Síntomas de COVID-19 dependen principalmente de la robustez de las respuestas inmunitarias del huésped. Para proteger a la población mundial del COVID-19, es vital desarrollar inmunidad anti-SARS-CoV-2 a través de una infección natural o vacunación. Sin embargo, en los individuos recuperados de COVID-19, se ha observado una fuerte disminución de la inmunidad humoral después de 6 a 8 meses de la aparición de los síntomas. La corta duración de la inmunidad anti-SARS-CoV-2 es la causa principal de reinfección viral y recurrencia de COVID-19.

Con respecto a la inmunidad mediada por células, los estudios han demostrado que una sólida respuesta inmunitaria específica de células T es vital para la eliminación del SARS-CoV-2 y el desarrollo de una inmunidad duradera. En el caso de la infección por SARS-CoV, un betacoronavirus del mismo subgénero que el SARS-CoV-2, la presencia de memoria Células T se ha observado en sueros incluso después de 11 años después de la infección.

En el estudio actual, los científicos han examinado la durabilidad de las respuestas inmunitarias anti-SARS-CoV-2 en individuos recuperados de COVID-19. También han investigado los factores del huésped que pueden modular la fuerza y ​​durabilidad de la inmunidad anti-COVID-19.

Diseño del estudio

Los científicos recolectaron muestras de sangre de 35 individuos recuperados por COVID-19 entre 12 y 305 días después del inicio de la infección. Entre los participantes, 29 tenían síntomas leves, 2 tenían síntomas moderados y 4 eran asintomáticos. Aproximadamente el 94% de los participantes no requirió hospitalización debido a COVID-19, mientras que el 6% fue hospitalizado con síntomas moderados.

Las células mononucleares de sangre periférica aisladas de los participantes se estimularon con proteínas de membranas, nucleocápsides y picos derivados del SARS-CoV-2 (grupo de péptidos) para determinar la respuesta de las células T de memoria y los anticuerpos específicos del pico en el plasma.

Observaciones importantes

Al estimar los niveles de expresión de citocinas en células mononucleares de sangre periférica, los científicos observaron frecuencias significativamente más altas de células T CD4 + productoras de IFN-γ y TNF-α en células estimuladas por grupos de péptidos en comparación con las de células no estimuladas. Estas observaciones indican la presencia de células T específicas de SARS-CoV-2 en individuos recuperados de COVID-19. Sin embargo, no se observó inducción de células T CD4 + o CD8 + productoras de IL-17A e IL-4 en respuesta a la combinación de péptidos derivados de SARS-CoV-2.

Con un análisis más detallado, los científicos detectaron que la proteína de la membrana viral inducía la respuesta más fuerte de las células T de memoria CD4 +, seguida de proteína de pico y proteína nucleocápside. La inducción de la inmunidad de las células T de memoria CD4 + en respuesta al grupo de péptidos virales se observó en casi todos los participantes.

Al analizar la duración entre el inicio y la eliminación de la infección, los científicos observaron que la recuperación de la infección viral ocurrió en los participantes entre 6 y 30 días después de la detección viral. También observaron una correlación positiva entre la duración de la infección activa y la respuesta de las células T específicas de TNF-α a las proteínas de la membrana y de la nucleocápside. Se observó una correlación similar para los niveles plasmáticos de anticuerpos anti-S1 y anti-dominio de unión al receptor (RBD) específicos de IgG.

Al examinar las respuestas inmunitarias después de 10 meses de infección, los científicos observaron que los niveles de anticuerpos anti-RBD disminuyeron significativamente con el tiempo. Al analizar las respuestas inmunitarias específicas de las células T en los participantes, observaron que la frecuencia de los individuos con respuesta de células T TNF-α / CD4 + a las proteínas de la nucleocápside y el pico se redujo significativamente con el tiempo. Mientras tanto, la respuesta de las células T a la proteína de membrana se mantuvo sin cambios.

Factores asociados con los resultados clínicos

Al analizar varios factores del huésped asociados con la susceptibilidad a la infección por SARS-CoV-2, los científicos establecieron una correlación positiva entre la edad y el tiempo requerido para la eliminación viral. Además, observaron que los participantes con grupo sanguíneo A + requerían un tiempo significativamente mayor (23 días) para el aclaramiento viral que aquellos con grupo sanguíneo O + (13 días).

Además, observaron niveles significativamente más altos de anticuerpos anti-A específicos de IgG en participantes asintomáticos en comparación con los participantes levemente sintomáticos. De manera similar, entre los participantes con grupo sanguíneo O +, observaron niveles significativamente más altos de anticuerpos anti-B específicos de IgG en participantes con una carga viral baja que aquellos con una carga viral alta.

Con un análisis más detallado, observaron que la incidencia de linfopenia (recuento bajo de linfocitos) era más frecuente en los participantes del grupo sanguíneo A. Es importante destacar que observaron que, aunque inicialmente se presentaban con una sólida inmunidad celular y humoral, los participantes con el grupo sanguíneo A mostraron una reducción gradual en la respuesta inmune con el tiempo. En contraste, los participantes con el grupo sanguíneo O mostraron exactamente la tendencia opuesta con inmunidad duradera contra COVID-19.

Importancia del estudio

Los hallazgos del estudio confirman la presencia de células T específicas de SARS-CoV-2 y respuestas de anticuerpos en individuos recuperados de COVID-19 después de 10 meses de infección. Además, el estudio destaca la importancia del sistema de grupos sanguíneos ABO en la configuración de la inmunidad humoral y celular contra COVID-19.

*Noticia importante

bioRxiv publica informes científicos preliminares que no son revisados ​​por pares y, por lo tanto, no deben considerarse concluyentes, guiar la práctica clínica / comportamiento relacionado con la salud o tratarse como información establecida.

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