La Organización Mundial de la Salud simplifica los nombres de las variantes del SARS-CoV-2


El síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2) continúa propagándose a nivel mundial, infectando a más de 172 millones de personas y cobrando la vida de más de 3.7 millones de personas.

Durante los últimos meses, han surgido nuevas variantes de preocupaciones y han pasado a primer plano. Se sabe que existe una mayor transmisibilidad con estas variantes y la posibilidad de evasión de la inmunidad del cuerpo. Además, amenazan la eficacia de las vacunas diseñadas para combatir el SARS-CoV-2.

Ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha asignado etiquetas simples y fáciles de decir para variantes clave del SARS-CoV-2 usando letras del alfabeto griego. La agencia de salud seleccionó estas etiquetas después de una revisión exhaustiva de muchos sistemas de nombres potenciales.

Crédito de la imagen: NIAID

Crédito de la imagen: NIAID

El grupo de expertos de la OMS recomendó el uso de letras del alfabeto griego, que será más fácil y práctico de discutir por audiencias no médicas.

Expertos en salud reconocidos a nivel mundial se aseguraron de que los nombres se puedan utilizar para las nuevas variantes, anteriormente conocidas como B.1.1.7, B.1.351, P.1 y B.1.617.2.

Estas etiquetas no están destinadas a reemplazar los nombres científicos existentes, sino más bien a permitir que las personas los pronuncien fácilmente. Hasta la fecha, las variaciones recibieron el nombre de los lugares donde aparecieron por primera vez, lo que es tanto discriminatorio como parcial.

“Para evitar esto y simplificar las comunicaciones públicas, la OMS alienta a las autoridades nacionales, los medios de comunicación y otros a adoptar estas nuevas etiquetas”, enfatizó la OMS.

Etiquetas simples

Según el sitio web de la OMS, la nueva terminología incluye etiquetas tanto para las variantes de interés como para las variantes de interés.

Las variantes preocupantes son las variantes del SARS-CoV-2 que cumplen con los criterios y se han relacionado con uno o más cambios. Estos incluyen una mayor transmisibilidad, mayor virulencia o probabilidad en el proceso clínico de la enfermedad y una disminución en la eficacia de las vacunas y la terapéutica.

Los COV incluyen la variante B.1.1.7, que surgió en el Reino Unido; la variante B.1.351, reportada por primera vez en Sudáfrica; la variante P.1, que ocurrió en Brasil; y la variante B.1.617.2 más reciente, que se encontró en India.

Como resultado, B.1.1.7 ahora se llamará Alpha, B.1.351 será Beta, B.1.617.2 será Gamma y P.1 se convertirá en Delta.

Mientras tanto, las variantes de interés (VOI) son aquellas con mutaciones genómicas con implicaciones fenotípicas establecidas o sospechadas. Estos incluyen la variante B.1.427 / B.1.429, ahora llamada Epsilon, la variante P.2 ahora llamada Zeta, la variante B.1.525 ahora llamada Eta, la variante P.3 ahora llamada Theta, la variante B.1.526 ahora llamada Iota y la variante B.1.617.1 llamada Kappa.

Mutación del SARS-CoV-2

Para adaptarse a los cambios en su entorno, los virus sufren mutaciones con el tiempo. Sin embargo, algunos cambios pueden afectar las características, propiedades y transmisibilidad del virus. La gravedad asociada puede representar una amenaza para la salud mundial.

Además, la eficacia de las vacunas aprobadas puede disminuir a medida que los virus mutan. Es posible que las nuevas variantes eludan el sistema inmunológico y los anticuerpos desarrollados durante la infección natural o la vacunación.

Los funcionarios de salud de todo el mundo han estado monitoreando las variantes del SARS-CoV-2 durante la pandemia. En diciembre de 2020, el Reino Unido informó que una nueva variante de preocupación se extendía desde septiembre de 2020, que se propaga más rápido.

“La OMS y sus redes internacionales de expertos están monitoreando los cambios en el virus para que si se identifican mutaciones significativas, podamos informar a los países y al público sobre cualquier cambio necesario para reaccionar a la variante y prevenir su propagación”, señaló la agencia de salud.

Ahora hay sistemas que funcionan a nivel mundial para detectar variantes emergentes. Al estar preparados y monitoreando las variantes, podemos mitigar la propagación del virus. Aún así, la OMS enfatiza la importancia de las medidas básicas de prevención de infecciones, como lavarse las manos, evitar el contacto con otras personas y usar una mascarilla.

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