La proteína TRPC1 responde a campos magnéticos débiles para promover la salud muscular, muestra un estudio

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A medida que las personas envejecen, pierden progresivamente masa muscular y fuerza, y esto puede provocar fragilidad y otras enfermedades relacionadas con la edad. Dado que las causas de la disminución siguen siendo en gran parte desconocidas, la promoción de la salud muscular es un área de gran interés en la investigación.

Un estudio reciente dirigido por investigadores de la Universidad Nacional de Singapur (NUS) ha demostrado cómo una molécula que se encuentra en los músculos responde a campos magnéticos débiles para promover la salud muscular.

Dirigido por el profesor asociado Alfredo Franco-Obregón del Instituto NUS de Innovación y Tecnología en Salud (iHealthtech), el equipo descubrió que una proteína conocida como TRPC1 responde a campos magnéticos oscilantes débiles. Esta respuesta normalmente se activa cuando el cuerpo se ejercita.

Esta capacidad de respuesta a los imanes podría utilizarse para estimular la recuperación muscular, lo que podría mejorar la calidad de vida de los pacientes con movilidad reducida, en una sociedad cada vez más envejecida.

El uso de campos magnéticos pulsados ​​para simular algunos de los efectos del ejercicio beneficiará enormemente a los pacientes con lesiones musculares, derrames cerebrales y fragilidad como resultado de la edad avanzada “.

Alfredo Franco-Obregón, investigador principal del estudio y profesor asociado, Departamento de Cirugía, Universidad Nacional de Singapur

El equipo de investigación de NUS colaboró ​​con el Instituto Federal Suizo de Tecnología (ETH) en este estudio, y sus resultados se publicaron por primera vez en línea en Biosistemas avanzados el 2 de septiembre de 2020. El trabajo también apareció en la portada de la edición impresa de la revista el 27 de noviembre de 2020.

Imanes y salud muscular

Los campos magnéticos que el equipo de investigación usó para estimular la salud muscular eran solo de 10 a 15 veces más fuertes que el campo magnético de la Tierra, pero aún mucho más débiles que un imán de barra común, lo que plantea la intrigante posibilidad de que el magnetismo débil sea un estímulo con el que los músculos interactúan naturalmente. con.

Para probar esta teoría, el equipo de investigación utilizó primero una configuración experimental especial para cancelar el efecto de todos los campos magnéticos circundantes. Los investigadores encontraron que las células musculares crecían más lentamente cuando estaban protegidas de todos los campos magnéticos ambientales. Estas observaciones apoyaron fuertemente la idea de que el campo magnético de la Tierra interactúa naturalmente con los músculos para provocar respuestas biológicas.

Para mostrar la participación de TRPC1 como antena del magnetismo natural para promover la salud muscular, los investigadores diseñaron genéticamente células musculares mutantes que no respondían a ningún campo magnético mediante la eliminación de TRPC1 de sus genomas. Luego, los investigadores pudieron restablecer la sensibilidad magnética mediante la administración selectiva de TRPC1 a estas células musculares mutantes en pequeñas vesículas que se fusionaron con las células mutantes.

En sus estudios anteriores, los investigadores han demostrado que la respuesta a tales campos magnéticos estaba fuertemente correlacionada con la presencia de TRPC1, e incluía el rejuvenecimiento del cartílago regulando indirectamente el microbioma intestinal, la quema de grasa y la sensibilidad a la insulina a través de acciones positivas en el músculo.

El presente estudio proporcionó evidencia concluyente de que TRPC1 sirve como una antena biológica ubicua a los campos magnéticos circundantes para modular la fisiología humana, particularmente cuando se dirige a la salud muscular.

Se han observado cambios metabólicos similares a los que se logran con el ejercicio en ensayos clínicos y estudios previos dirigidos por el Prof. Assoc Franco-Obregón. Se han encontrado beneficios alentadores de usar los campos magnéticos para estimular las células musculares, con tan solo 10 minutos de exposición por semana. Esta tentadora posibilidad, de mejorar la salud muscular sin hacer ejercicio, podría facilitar la recuperación y rehabilitación de pacientes con disfunción muscular.

El profesor asociado Franco-Obregón compartió: “Alrededor del 40 por ciento del cuerpo de una persona promedio es músculo. Nuestros resultados demuestran una interacción metabólica entre el músculo y el magnetismo que, con suerte, se puede aprovechar para mejorar la salud y la longevidad humanas”.

Próximos pasos

Este estudio representa un hito en la comprensión de cómo una proteína clave puede reaccionar en el desarrollo a los campos magnéticos.

La salud metabólica, como el peso, los niveles de azúcar en sangre, la insulina y el colesterol, están fuertemente influenciados por la salud muscular. Dado que el ejercicio es un fuerte modulador de las enfermedades metabólicas a través del trabajo de los músculos y los campos magnéticos ejercen beneficios similares al ejercicio, dicho magnetismo puede ayudar a los pacientes que no pueden realizar ejercicio debido a una lesión, enfermedad o fragilidad.

Como tal, el equipo de investigación de NUS iHealthtech ahora está trabajando para ampliar su estudio para reducir la dependencia de drogas para el tratamiento de enfermedades como la diabetes.

“Esperamos que nuestra investigación pueda ayudar a aliviar los efectos secundarios al reducir el uso de medicamentos para el tratamiento de enfermedades y mejorar la calidad de vida de los pacientes”, dijo el profesor asociado Franco-Obregón.

Este proyecto ganó recientemente el premio Catalyst en los premios inaugurales Healthy Longevity Catalyst Awards otorgados por la Academia Nacional de Medicina de EE. UU. El equipo fue reconocido por su gran innovación para extender la salud humana y su función más adelante en la vida.

Fuente:

Referencia de la revista:

Kurth, F., et al. (2020) Vesículas derivadas de células como sistemas de suministro de canal TRPC1 para la recuperación de capacidades celulares respiratorias y proliferativas. Biosistemas avanzados. doi.org/10.1002/adbi.202000146.

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