Las complicaciones a largo plazo son comunes entre las personas recuperadas de COVID-19


Un equipo de científicos del Reino Unido ha realizado recientemente un estudio de cohorte prospectivo multicéntrico para investigar las consecuencias a largo plazo de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), causada por el síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2). Los hallazgos revelan que una proporción significativa de las personas recuperadas de COVID-19 presentan complicaciones persistentes, que incluyen fatiga severa, disnea, desarrollo de una nueva discapacidad y disminución de la calidad de vida. El estudio está disponible actualmente en el medRxiv* servidor de preimpresión.

Estudio: Covid prolongado en adultos dados de alta de hospitales del Reino Unido después de Covid-19: un estudio de cohorte multicéntrico prospectivo que utiliza el Protocolo de caracterización clínica ISARIC de la OMS. Crédito de la imagen: simona pilolla 2 / Shutterstock

Fondo

Desde la aparición de la pandemia COVID-19, se han realizado muchos estudios para caracterizar las consecuencias clínicas de la infección por SARS-CoV-2. Actualmente se dispone de una amplia evidencia para demostrar la amplia gama de síntomas observados en pacientes con COVID-19 leve, moderado o grave. Además, con la progresión de la pandemia, se está volviendo más evidente que muchos pacientes recuperados de COVID-19 desarrollan síntomas a largo plazo, lo que comúnmente se conoce como COVID prolongado.

Con respecto a la infección activa por SARS-CoV-2, ahora está bien establecido que, aunque la mayoría de los pacientes con COVID-19 permanecen asintomáticos o levemente sintomáticos, el riesgo de desarrollar complicaciones graves es alto entre los adultos mayores y aquellos con comorbilidades preexistentes. Sin embargo, no se dispone de información suficiente para identificar a las personas en riesgo que tienen más probabilidades de desarrollar un COVID prolongado.

En el estudio actual, los científicos han caracterizado los síntomas a largo plazo informados por personas recuperadas por COVID-19 que habían sido hospitalizadas durante el curso de una infección activa por SARS-CoV-2.

Diseño del estudio

El estudio se realizó en un total de 327 pacientes COVID-19 hospitalizados que fueron dados de alta de los hospitales al menos 90 días antes del comienzo del estudio. Los pacientes inscritos procedían de 31 hospitales del Reino Unido. Se realizó una encuesta basada en un cuestionario en el que los pacientes informaron por sí mismos sobre su estado de recuperación al menos 90 días después de la aparición del primer síntoma de COVID-19.

El parámetro principal evaluado en la encuesta fue la recuperación informada por el paciente a los 3 a 12 meses después del inicio del síntoma inicial de COVID-19. Además, se pidió a los pacientes que mencionaran síntomas persistentes o de reciente aparición, discapacidades de reciente aparición, nivel de fatiga, disnea y calidad de vida en general.

Observaciones importantes

Entre los participantes, la mayoría eran hombres y de etnia blanca. Las comorbilidades notificadas con más frecuencia fueron asma y diabetes.

Según los datos de la encuesta, alrededor del 55% de todos los participantes informaron que no se sentían recuperados en el momento del seguimiento. Se encontró que los participantes que tenían COVID-19 grave tenían más probabilidades de sentirse no completamente recuperados.

Es importante destacar que la mayoría de los participantes (93%) informaron síntomas persistentes o nuevos, siendo la fatiga el síntoma informado con mayor frecuencia. Otros síntomas notificados fueron dificultad para respirar y trastornos del sueño. Específicamente, se identificaron dos grupos principales de síntomas en el estudio: 1) fatiga, mialgia y déficit neurosensorial; y 2) problemas olfativos, apetitosos y urinarios.

Aproximadamente el 47% de los participantes mencionaron experimentar una mayor dificultad para respirar en comparación con su línea de base anterior a COVID. En general, se encontró que las participantes femeninas y las ingresadas en unidades de cuidados intensivos eran más susceptibles a desarrollar disnea durante el seguimiento.

Aunque la mayoría de los participantes informaron haber experimentado fatiga durante el seguimiento, no se observó correlación entre la intensidad de la fatiga y la gravedad del COVID-19 en el hospital. Sin embargo, se encontró que la susceptibilidad de desarrollar fatiga es mayor entre las mujeres que entre los hombres.

Las discapacidades post-COVID más comúnmente reportadas fueron caminar y movilidad, seguidas de memoria y concentración. En general, se encontró que las discapacidades visuales, de memoria y para caminar eran más comunes entre las mujeres que entre los hombres.

Se observó una reducción general de la calidad de vida entre los participantes del estudio. En este contexto, los factores contribuyentes más comúnmente reportados fueron ansiedad y / o depresión, dolor y / o malestar, y actividades diarias deterioradas. Se encontró que todas estas complicaciones eran mayores entre las mujeres que entre los hombres.

Factores que contribuyen al COVID prolongado

Se realizó una serie de análisis estadísticos en el estudio para identificar los factores que contribuyen al COVID prolongado. Los hallazgos revelaron que las mujeres participantes menores de 50 años tenían menos probabilidades de sentirse completamente recuperadas durante el seguimiento. Se observó una tendencia similar para los participantes que recibieron ventilación mecánica invasiva en los hospitales. Es importante destacar que no se observó correlación entre la edad del participante y sus síntomas a largo plazo posteriores al COVID. Sin embargo, se encontró que los participantes con comorbilidades tenían más probabilidades de experimentar fatiga, discapacidad y reducción de la calidad de vida.

Importancia del estudio

El estudio revela que una proporción significativa de pacientes con COVID-19 tienen un mayor riesgo de experimentar síntomas persistentes incluso varios meses después de la recuperación. En general, las mujeres y los pacientes críticamente enfermos tienen más probabilidades de desarrollar complicaciones a largo plazo, como fatiga, disnea, discapacidad y reducción de la calidad de vida.

*Noticia importante

medRxiv publica informes científicos preliminares que no son revisados ​​por pares y, por lo tanto, no deben considerarse concluyentes, guiar la práctica clínica / comportamiento relacionado con la salud o tratarse como información establecida.

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