Las malformaciones de los vasos sanguíneos se originan en las células de las venas

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En la afección conocida como cavernoma, las lesiones surgen en un grupo de vasos sanguíneos en el cerebro, la médula espinal o la retina. Los investigadores de la Universidad de Uppsala ahora pueden demostrar, a nivel molecular, que estos cambios se originan en las células de las venas. Este nuevo conocimiento de la enfermedad crea potencial para desarrollar mejores terapias para los pacientes. El estudio ha sido publicado en la revista eLife.

Las lesiones vasculares, o malformaciones de los vasos sanguíneos, que aparecen en un cavernoma cerebral, también conocida como malformación cavernosa cerebral (CCM) o, en los Estados Unidos, angioma cavernoso, se parecen a las moras. Sangran fácilmente, lo que puede provocar un ataque epiléptico, problemas neurológicos y un derrame cerebral. La afección se debe a mutaciones genéticas que pueden heredarse o ocurrir de manera espontánea, y en la actualidad es incurable. La cirugía es una opción pero, en pacientes con la forma hereditaria en los que constantemente surgen nuevos MCP, solo una solución temporal.

Hasta la fecha, no se ha aclarado por completo cómo y en qué tipo de vaso sanguíneo ocurren las mutaciones. En el presente estudio, los investigadores de la Universidad de Uppsala, en colaboración con IFOM, el Instituto FIRC de Oncología Molecular y el Instituto Mario Negri de Investigación Farmacológica en Italia, investigaron las células endoteliales. La función de estas células, que recubren el interior de los vasos sanguíneos, varía según el tipo de vaso, lo que contribuye a las diferentes características de las arterias, venas y capilares. En total, los científicos han analizado más de 30.000 células endoteliales individuales en detalle para identificar cómo y en qué vasos aparecen los CCM.

Uno de los genes que puede mutar en la forma hereditaria de CCM se llama CCM3. Hemos examinado las células endoteliales del cerebro de ratón, después de una deleción endotelial específica de CCM3. Las células se agruparon en células endoteliales arteriales y venosas, y pudimos ver que las células endoteliales venosas eran particularmente sensibles a la pérdida del gen CCM3 “.

Peetra Magnusson, Departamento de Inmunología, Genética y Patología (IGP)

Cuando CCM3 carecía de células endoteliales murales de tipo venoso, los investigadores observaron un aumento de la división celular y un crecimiento anormal de los vasos, lo que condujo a las características lesiones similares a las de la morera. El estudio confirma así, a nivel molecular, que las malformaciones vasculares de un cavernoma surgen en las venas. Esto se había visto anteriormente solo cuando se había estudiado la estructura de los vasos sanguíneos en fragmentos de vasos.

“Otro resultado interesante del estudio fue que las células endoteliales arteriales no se vieron afectadas en absoluto de la misma manera al perder su CCM3. Aunque el gen CCM3 también faltaba en estas células, no contribuyen al desarrollo de las malformaciones”, dice Elisabetta Dejana, quien dirigió el estudio.

“En resumen, nuestros hallazgos han aportado nuevos conocimientos sobre el cavernoma, que deberían mejorar las posibilidades de desarrollar tratamientos clínicos mejorados”.

Fuente:

Referencia de la revista:

Orsenigo, F., et al. (2020) Mapeo de la diversidad de células endoteliales en malformaciones cavernosas cerebrales en resolución unicelular. eLife. doi.org/10.7554/eLife.61413.

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