Los investigadores desarrollan un tejido de mascarilla nanocéutica que previene la transmisión del SARS-CoV-2


A medida que la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) continúa propagándose a nivel mundial, los países se están adaptando a la nueva normalidad. Esto incluye usar máscaras faciales, ropa protectora, máscaras faciales y practicar el distanciamiento social.

Estas intervenciones no farmacológicas (NPI) pueden ayudar a mitigar la transmisión del síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2), el virus que causa el COVID-19.

Las mascarillas se han convertido en parafernalia normal para las personas, incluso para quienes no son trabajadores de la salud. Inicialmente, las máscaras estaban destinadas a proteger a las personas circundantes. Ahora, los usuarios también usan máscaras faciales para protegerse de los demás.

Es necesario encontrar un tejido eficaz, antimicrobiano y cómodo para las mascarillas y la ropa de protección personal (EPP) para garantizar que los usuarios estén protegidos de las gotitas respiratorias cargadas de virus de las personas infectadas.

Una novedosa tela de algodón nanocéutica debidamente sensibilizada con nanoflores de óxido de zinc no tóxicas se puede utilizar potencialmente como filtro de membrana en la válvula unidireccional de la mascarilla para asegurar la comodidad respiratoria junto con el control de la fuente de infección por COVID-19.  El tejido nanocéutico desnaturaliza la proteína de pico SARS-CoV-2 y hace que el microorganismo sea ineficaz.

Una novedosa tela de algodón nanocéutica debidamente sensibilizada con nanoflores de óxido de zinc no tóxicas se puede utilizar potencialmente como filtro de membrana en la válvula unidireccional de la mascarilla para asegurar la comodidad respiratoria junto con el control de la fuente de infección por COVID-19. El tejido nanocéutico desnaturaliza el SARS-CoV-2 proteína de pico y hace que el microorganismo sea ineficaz.

Investigadores del Centro Nacional de Ciencias Básicas SN Bose en Bengala Occidental encontraron que un tejido nano-farmacéutico, que es cómodo, lavable y antimicrobiano, puede prevenir la transmisión del virus.

Problemas con la mascarilla facial

El equipo de protección personal (EPP) cubre una amplia gama de materiales y herramientas que se utilizan para reducir la transmisión de gotitas respiratorias de personas infectadas. Además de proteger a otros, también puede proteger al usuario de contraer el virus.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Advirtieron contra el uso de respiraderos o válvulas unidireccionales en las mascarillas, ya que pueden facilitar la transmisión viral. También puede causar graves molestias y problemas de salud.

Estudios anteriores han sugerido que las mascarillas faciales N95 comúnmente disponibles pueden causar cambios en los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en sangre cuando se usan durante períodos prolongados. Estos cambios se observan comúnmente en personas mayores, obesas o con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Otros efectos sobre la salud incluyen aumento de la frecuencia cardíaca, presión arterial elevada, hipercapnia o aumento de los niveles de dióxido de carbono y dolor en el pecho. Una de las soluciones es cubrir la ventilación con un filtro poroso que puede atrapar o matar microbios como virus.

Hasta la fecha, todavía no hay ningún estudio para desarrollar dichos filtros. Desarrollar filtros hechos de tejidos naturales incrustados con agentes antimicrobianos podría ser una solución eficaz.

El estudio

El estudio, publicado en la revista preprint bioRxiv* servidor, exploró el uso de un novedoso tejido de algodón nanocéutico debidamente sensibilizado con nanofloreciente de óxido de zinc (ZnO) no tóxico que se puede utilizar como filtro de membrana en la válvula unidireccional de la mascarilla para garantizar la comodidad respiratoria. Aparte de esto, también puede proteger al usuario de la infección por COVID-19.

El tejido nanocéutico puede alterar la proteína de pico del SARS-CoV-2, lo que hace que el virus sea ineficaz.

Para llegar a los hallazgos del estudio, el equipo de investigadores llevó a cabo un estudio completo de simulación asistido por computadora, que reveló el potencial único de las nanoflores de ZnO. Estos tienen nanopétalos bidimensionales en la captura y desnaturalización de la proteína pico del SARS-CoV-2, matando al virus.

Además, el equipo sintetizó el ZnO NF en una matriz de fibra de algodón natural mediante un enfoque asistido hidrotermal en un solo recipiente. También probaron las propiedades antimicrobianas del tejido a través de un estudio antimicrobiano exhaustivo utilizando una cápsula que contenía Pseudomonas aerugnosa, que comparte una homología similar a la proteína de pico de coronavirus.

Los resultados del estudio mostraron que el filtro de tela nanoceutico desarrollado tiene una eficacia antimicrobiana sobresaliente.

A nuestro entender, el novedoso tejido nanocéutico utilizado en la válvula unidireccional de una máscara facial sería la opción para garantizar la comodidad respiratoria junto con el control de la fuente de infección por COVID-19 ”, señaló el equipo en el documento. “La tela nanosensibilizada desarrollada se puede utilizar además como material de vestimenta antibacteriano (así como anti-SARS CoV-2), en general, para detener la infección adquirida en el hospital”, agregaron.

El equipo de investigación ha utilizado con éxito telas de algodón comúnmente disponibles infundidas con nanoflores de ZnO. El producto resultante fue eficaz para destruir la membrana microbiana, inhibiendo la infección.

Para probar más el producto, diseñaron un prototipo respiratorio de laboratorio usando una máscara N95 regular con telas de algodón con nanoflores de ZnO. El sistema respiratorio, que era poroso y liviano, resolvió el problema común de la reinhalación de dióxido de carbono y evitó la propagación de microbios a través de los poros.

El nuevo producto podría usarse en la producción de mascarillas y EPP, que se necesitan con urgencia en la actualidad, en particular por los trabajadores de la salud en la primera línea de la lucha contra la pandemia.

Hasta la fecha, hay más de 111,75 millones de casos de COVID-19 en todo el mundo. De ellos, 2,47 millones de personas han muerto.

*Noticia importante

bioRxiv publica informes científicos preliminares que no son revisados ​​por pares y, por lo tanto, no deben considerarse concluyentes, guiar la práctica clínica / comportamiento relacionado con la salud o tratarse como información establecida.

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