Los investigadores revisan los elementos clave de la toma de decisiones en caso de crisis durante emergencias de salud pública

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A mediados de marzo, los funcionarios de salud pública en el área de San Francisco emitieron la primera orden regional de refugio en el lugar de EE. UU. En respuesta a la pandemia emergente de COVID-19.

Un “informe de campo” sobre el enfoque de toma de decisiones de crisis seguido en esa respuesta temprana efectiva se presenta en un suplemento especial de COVID-19 a la Revista de gestión y práctica de la salud pública. La revista está publicada en el portafolio de Lippincott por Wolters Kluwer.

“Con el beneficio de la retrospectiva y la reflexión, contamos nuestra historia a través de la lente de la autoridad legal de salud pública, el meta-liderazgo y la inteligencia de decisiones”, según el nuevo artículo, escrito por Tomás J. Aragón, MD, DrPH, de la Departamento de Salud Pública de San Francisco junto con funcionarios de salud locales (LHO) de otras seis jurisdicciones del Área de la Bahía.

Su papel aparece como parte de un JPHMP suplemento titulado “COVID-19 y la salud pública: mirando hacia atrás, avanzando”.

El 15 de marzo de 2020, los LHO en los condados de Alameda, Contra Costa, Marin, San Francisco, San Mateo y Santa Clara y la ciudad de Berkeley emitieron órdenes legales para que 6,7 millones de residentes se refugien en el lugar para prevenir la propagación del SARS. CoV-2.

En cuestión de días, otras regiones emitieron pedidos similares. Los estudios han confirmado que las órdenes tempranas de refugio en el lugar evitaron muchos casos de COVID-19, hospitalizaciones y muertes en los Estados Unidos.

Pero incluso en una crisis, los resultados no pueden determinar si una decisión fue buena o mala.

La calidad de una decisión depende únicamente de la calidad del proceso de toma de decisiones en el momento en que se tomó la decisión.. “

Tomás J. Aragón, MD, DrPH, Departamento de Salud Pública de San Francisco, Wolters Kluwer Health

Revisan los elementos clave de una buena toma de decisiones en caso de crisis durante emergencias complejas de salud pública:

  • Toma de decisiones en caso de crisis. Los tomadores de decisiones de salud pública aportan un razonamiento epidemiológico (causal y probabilístico) y la capacidad de equilibrar las compensaciones de los objetivos en competencia para abordar una crisis de salud. Ante la “volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad”, las deliberaciones en equipo deben basarse en relaciones de colaboración basadas en la confianza y deben abordarse con “genuina humildad intelectual … abrazar[ing] curiosidad sobre certeza “.
  • Autoridad legal. En California, los LHO están autorizados a tomar las medidas necesarias para controlar la propagación de enfermedades transmisibles. Esto permitió a los LHO del Área de la Bahía actuar “rápida y decisivamente” para emitir órdenes de refugio en el lugar para proteger la salud pública y el sistema de atención médica de un aumento de COVID-19 como el que ocurrió en ese momento en la ciudad de Nueva York.
  • Meta-liderazgo. Las redes de funcionarios de salud estatales y regionales de larga data han desempeñado un papel importante en la respuesta, adaptación y escalamiento a las amenazas para la salud pública. En el Área de la Bahía, años de experiencia en la preparación para la influenza pandémica y en la respuesta a otras amenazas microbianas permitieron la activación espontánea del “liderazgo de enjambre”, una característica clave de las buenas respuestas a desastres donde un grupo, sin autoridad jerárquica formal, se fusiona para abordar con eficacia una emergencia compleja.
  • Inteligencia de decisiones. El Dr. Aragón y sus colegas definen la inteligencia de decisiones como “la integración de la resolución de problemas y la calidad de las decisiones dentro de un marco de mejora del desempeño, asegurando la calidad y la mejora continua en la toma de decisiones de crisis”. Si bien reconocieron que una orden de refugio en el lugar era una “medida drástica”, los LHO acordaron que la acción inmediata maximizaría los beneficios de interrumpir la transmisión: “aplanar la curva” de casos de COVID-19, hospitalizaciones y muertes al tiempo que brindaba tiempo para garantizar la preparación de los sistemas de salud pública y aprender sobre la biología y la transmisión del SARS-CoV-2.

Los LHO del Área de la Bahía esperan que su experiencia llame la atención sobre los elementos de la toma de decisiones en caso de crisis, durante la pandemia y en la preparación para futuras emergencias de salud pública.

“La inteligencia de decisiones proporciona herramientas prácticas para mejorar la toma de decisiones en caso de crisis”, concluyen el Dr. Aragon y sus coautores. “Esperamos que con la experimentación y la práctica, los funcionarios de salud pública mejoren las decisiones de su equipo de rutina y, por lo tanto, sean capaces y estén listos para tomar mejores decisiones en nuevas situaciones de crisis”.

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