¿Qué lecciones hemos aprendido durante un año con la pandemia de COVID-19?


Desde principios de 2020, la pandemia de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) ha tenido un costo enorme en la salud pública y la economía en muchas partes del mundo. El agente causal de la pandemia es el síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2).

Se ha realizado una gran cantidad de investigación para comprender los orígenes del SARS-CoV-2, su estructura molecular y el mecanismo por el cual infecta a los humanos. Hemos logrado un progreso significativo pero, desafortunadamente, todavía estamos muy lejos de desarrollar una comprensión holística del SARS-CoV-2.

Una de las preguntas urgentes que los científicos intentan responder actualmente es si las vacunas actuales seguirán siendo efectivas contra las variantes emergentes del SARS-CoV-2 que son motivo de preocupación. Se ha publicado una nueva investigación en la revista Biomedicinas, que analiza el conocimiento que hemos adquirido hasta ahora y las preguntas que los investigadores deben abordar en el trabajo futuro.

Estudio: SARS-CoV-2: Un año en la pandemia.  Qué hemos aprendido, la nueva era de las vacunas y la amenaza de las variantes del SARS-CoV-2.  Haber de imagen: Design_Cells / Shutterstock

Varios estudios han documentado que los murciélagos actúan como reservorios naturales de coronavirus, y esta vez no es diferente. Es posible que la infección se haya propagado primero a un huésped intermedio antes de transmitirse a los humanos. Desde el primer brote de SARS en 2002, se han identificado muchos virus similares en murciélagos. Estos virus tienen la capacidad de infectar a los humanos, lo que significa que es posible que se produzcan brotes en el futuro.

Hasta 2020, los científicos también llevaron a cabo una extensa investigación para identificar nuevas variantes del SARS-CoV-2 que pueden provocar un aumento en el número de casos. La variante inglesa (B.1.1.7) y la variante sudafricana (B1.351) son dos de esos ejemplos que tienen una mutación en el dominio de unión al receptor (RBD). B1.351 tiene dos mutaciones adicionales (E484K y K417N) que permiten la evasión de anticuerpos neutralizantes. Actualmente se están realizando varias pruebas para garantizar que el conjunto actual de vacunas (por ejemplo, Pfizer BioNTech, Moderna y Oxford AstraZeneca) sea eficaz contra las variantes existentes y emergentes.

La glicoproteína de pico está formada por dos subunidades: S1 y S2. La subunidad S1 consta además de una subunidad de terminal N (NTD) y el RBD. La subunidad S2 es esencial para la fusión de la membrana entre la envoltura del virus y la membrana del endosoma tardío. Los científicos han demostrado que el SRAS-CoV-2 utiliza la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) del receptor de la célula huésped como puerta de entrada principal a las células.

Después de la fusión con el lisosoma, la catepsina-L provoca la escisión proteolítica de la glicoproteína de pico, que activa la subunidad S2. Posteriormente, se produce la fusión de membranas, liberando el ARN viral en el citoplasma de las células humanas. El ARN viral y las proteínas estructurales construyen un nuevo virus que tiene el potencial de infectar otras células. Además de ACE2, otros receptores podrían desempeñar un papel en la gravedad de la enfermedad (p. Ej., Meplazumab y neuropilina 1).

Existen varias anomalías de laboratorio asociadas con los pacientes con COVID-19, como neutrofilia, linfopenia, aumento de la proteína C reactiva, etc. Las últimas investigaciones sugieren que la activación de la respuesta inmune comienza con el reconocimiento de los componentes del virus y que MDA5 es el sensor principal. que provoca el reconocimiento de SARS-CoV-2.

La activación de la respuesta inmune es fundamental para combatir la infección. Pero, la sobreproducción de citocinas proinflamatorias, también conocida como “tormenta de citoquinas, ”Tiene el potencial de causar daño tisular. Este fenómeno se observa a menudo en pacientes críticamente enfermos.

Sin embargo, ¿qué causa la sobreactivación del sistema inmunológico? Investigaciones anteriores han demostrado que, si bien la IL-8 se eleva constantemente en los pacientes con COVID-19, el aumento de IL-6 e IL-10 se correlaciona con la gravedad de la infección. Lo mismo es válido para la quimiocina interferón-y proteína 10 (IP-10). Los científicos han propuesto un mecanismo que podría explicar la sobreproducción de citocinas proinflamatorias. Esto podría ser la desregulación del RAAS causada por la internalización de ACE2 dependiente del SARS-CoV-2. Se necesitan más investigaciones en esta área para comprender mejor el mecanismo, lo que nos permitirá diseñar nuevas estrategias para combatir las pandemias actuales y futuras.

Se necesita más investigación para encontrar múltiples opciones terapéuticas nuevas para tratar COVID-19. Esto es especialmente cierto en el caso de personas que tienen comorbilidades, como hipertensión, diabetes y obesidad. Actualmente, no existen tratamientos dirigidos para COVID-19, y la mayoría de las estrategias que se utilizan ahora son de apoyo. Se están realizando más de cinco mil ensayos clínicos y la mitad de ellos se centran en personas mayores de 65 años. Algunos de los medicamentos que se utilizan en algunas partes del mundo actualmente incluyen Ivermectina, Doxiciclina, Azitromicina, Favipavir, Remdesivir, etc.

La mejor estrategia a largo plazo para combatir la infección por SARS-CoV2 es lograr la inmunidad colectiva con la ayuda de la implementación de una vacuna específica en toda la población mundial. Se han utilizado varios enfoques para desarrollar vacunas, como vectores virales no replicantes, ARN mensajero (ARNm), virus completo inactivado, etc.

Como se mencionó anteriormente, se han expresado preocupaciones con respecto a la eficacia de las vacunas actuales contra las variantes del SARS-CoV-2 recientemente identificadas. Es importante comprender claramente el mecanismo de la infección por SARS-CoV-2, lo que nos ayudará a desarrollar vacunas más eficientes, así como a identificar los enfoques terapéuticos más efectivos.

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